Carta abierta al ayuntamiento de Madrid:

A la atención de:

  • Área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad
    • Dirección General de Gestión del Agua y Zonas Verdes
    • Subdirección General de Conservación de Zonas Verdes y
      Arbolado Urbano Ayuntamiento de Madrid
  • Concejal Presidente del Distrito de Villa de Vallecas D. Carlos González Pereira
  • Servicio de Medio Ambiente y Escena Urbana de la Junta Municipal de Villa de Vallecas

Asunto: Solicitud de evaluación fitosanitaria urgente y medidas de protección para tres ejemplares singulares de Cupressus cashmeriana en Santa Eugenia, Villa de Vallecas.


Lugar: https://maps.app.goo.gl/tCP7GwvZug4SJe1C6


Informe redactado por Rafa Baudet:


Los cipreses de Cachemira de Santa Eugenia:
un patrimonio botánico singular que debemos proteger

En el barrio de Santa Eugenia se encuentran tres ejemplares muy especiales de ciprés de Cachemira o ciprés de Bután (Cupressus cashmeriana), situados en la plaza conocida por muchos vecinos como la plaza de la Hacienda, entre la calle Puentelarra y la calle Castrillo de Aza.

Estos árboles destacan por su porte majestuoso, sus ramas colgantes y su follaje de tonos verde azulados. No son unos cipreses cualquiera: se trata de una especie muy poco frecuente en el arbolado urbano de Madrid y de gran valor botánico, paisajístico y patrimonial.

Según el informe elaborado para solicitar su evaluación y protección, estos tres ejemplares podrían constituir una de las pocas muestras maduras y correctamente identificadas de Cupressus cashmeriana accesibles libremente en el espacio público municipal de Madrid. Por ello, su conservación es especialmente importante dentro del proyecto del Jardín Botánico Urbano de Santa Eugenia, que reúne una notable diversidad de especies arbóreas en el barrio.

¿Por qué son tan importantes?

El ciprés de Cachemira es una especie originaria del entorno del Himalaya, especialmente de Bután y del norte de la India. Su presencia en parques y jardines urbanos europeos es poco habitual, y en Madrid resulta excepcional.

Los tres ejemplares de Santa Eugenia tienen un gran valor por varios motivos:

Valor botánico: pertenecen a una especie rara en Madrid y difícil de encontrar en colecciones urbanas accesibles.

Valor paisajístico: su silueta llorona, sus ramas péndulas y su color verde glauco aportan una imagen muy singular a una de las plazas más reconocibles del barrio.

Valor vecinal: forman parte del paisaje cotidiano de Santa Eugenia desde hace años y son un elemento vivo de identidad del barrio.

Valor educativo: son un ejemplo perfecto para explicar la riqueza del arbolado urbano y la importancia de conocer, cuidar y proteger nuestro patrimonio vegetal.

Una situación preocupante

En los últimos años, los tres cipreses han mostrado signos visibles de decaimiento. La pérdida de follaje en sus ramas colgantes se ha ido haciendo más evidente y, en 2026, el deterioro parece haberse agravado, con zonas secas repartidas por distintas partes de la copa.

Las posibles causas pueden ser diversas: estrés hídrico, compactación del suelo, afecciones fúngicas u otros problemas fitosanitarios. Por ello, desde el ámbito vecinal se ha solicitado al Ayuntamiento de Madrid una evaluación técnica urgente por parte de los servicios municipales especializados en arboricultura.

El objetivo no es hacer un diagnóstico desde fuera, sino conseguir que personal experto pueda valorar el estado real de los árboles y determinar las medidas más adecuadas para su recuperación y conservación.

Medidas propuestas para su protección

Entre las actuaciones planteadas se propone estudiar medidas de mejora y protección del entorno inmediato de los árboles, especialmente en la zona de raíces. Algunas de ellas serían:

  • Revisión fitosanitaria completa de los tres ejemplares.
  • Diagnóstico técnico sobre las causas del decaimiento.
  • Tratamientos adecuados si se detecta enfermedad o afección concreta.
  • Descompactación del suelo.
  • Aporte de acolchado vegetal o mulching.
  • Instalación de una pequeña protección perimetral mediante talanqueras de madera.
  • Colocación de cartelería informativa para explicar su importancia.
  • Reducción del pisoteo continuado y del impacto del juego de balón sobre la zona radicular.

Estas medidas permitirían proteger no solo la parte visible de los árboles, sino también el suelo que necesitan para vivir.

Un símbolo del Jardín Botánico Urbano de Santa Eugenia

El proyecto del Jardín Botánico Urbano de Santa Eugenia parte de una idea sencilla: reconocer el valor del arbolado existente en el barrio y convertirlo en un recurso cultural, educativo y ambiental abierto a todos.

Santa Eugenia cuenta con una diversidad arbórea notable, con más de un centenar de especies identificadas. Dentro de ese conjunto, los tres cipreses de Cachemira ocupan un lugar especialmente destacado por su rareza, belleza y singularidad.

Cuidarlos es también cuidar la memoria verde del barrio.

Una llamada a la conservación

La protección de estos ejemplares no debería entenderse solo como una cuestión técnica. También es una oportunidad para reforzar la relación entre el vecindario y su entorno natural.

Los árboles urbanos no son simples elementos decorativos. Dan sombra, mejoran la calidad ambiental, embellecen las calles, crean identidad y nos conectan con la naturaleza dentro de la ciudad.

Por todo ello, desde el proyecto del Jardín Botánico Urbano de Santa Eugenia consideramos fundamental que estos tres cipreses de Cachemira sean evaluados, protegidos y puestos en valor como parte del patrimonio botánico del barrio y de la ciudad de Madrid.